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TROPICAL EXTREME
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| Barranquismo en Rio Verde.Consejos Prácticos.Escapadas y ofertas especiales 2010 |
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Decálogo del Buen Barranquista: 1º. Antes de abordar cualquier barranco debemos conocer su dificultad y saber cual es su estado actual. Así mismo debemos ser conscientes de nuestro nivel técnico y del nivel técnico del resto de personas que componen el grupo. Contar con una empresa especializada en este tipo de actividad es la mejor opción para los no iniciados ya que cuentan con servicio de guías, seguros y material necesario para la actividad.
2º.Actualmente existe una escala bastante estandarizada que determina la dificultad de un cañón. La escala se compone de 7 niveles, siendo el uno muy fácil, el dos fácil y así sucesivamente hasta llegar al séptimo. La escala baraja aspectos tan variados como la altura de los rápeles, la existencia de destrepes o escaladas y su dificultad, los posibles movimientos de agua, los saltos y toboganes y la longitud de los mismos, para así determinar con mayor exactitud posible la dificultad del descenso..
Ahora bien tenemos que tener muy presente que el gran condicionante de cualquier cañón es el nivel de agua, ya que un barranco acotado en el nivel uno o dos, en función de la geología del terreno puede convertirse con relativa facilidad en un torrente impetuoso tras una tormenta., o como consecuencia del deshielo durante las cálidas tardes primaverales.
3º Debemos recopilar la información necesaria sobre el cañón .Existen muchas guías publicadas en la topografías y las descripciones de los descensos de la mayoría de los macizos montañosos. Accesos, retornos, fichas técnicas, escalas de dificultad o croquis, son puntos analizados en cualquier guía. Es muy interesante llevar copias de los mismos dentro del cañón, en el interior de algún pequeño porta-mapas estanco.
4º Debemos salvaguardar el ecosistema tan frágil de los ríos de alta montaña adquiriendo unos conocimientos mínimos sobre el medio natural.
5º Es muy importante contar con toda la información meteorológica de primera mano y última hora antes de adentrarse en un cañón. Precaución con los descensos que tienen el cauce regulado por presas, ya que su apertura podría convertir el cañón en un parque acuático.
6º La seguridad del grupo tampoco debe dejarse de lado. El guía debe de tener presente los riesgos a los que estamos expuestos, saber como actuar en caso de accidente, contar con una forma física adecuada al tipo de cañón a descender, controlar los horarios, comunicar a alguien a qué cañón nos dirigimos y la hora aproximada de regreso y sobre todo ser prudentes.
7º Técnicamente contaremos con todo el material necesario tanto a nivel individual como colectivo.
8º Una vez dentro del cañón, si existen tramos verticales deberemos conocer las características de las cuerdas a utilizar y la realización de nudos, además de dominar a la perfección las técnicas que nos permitan recuperar la cuerda tras haber descendido, pudiendo de este modo con un escaso material sortear multitud de dificultades.
9º Sistemáticamente verificaremos todos los anclajes antes de colgarnos de ellos.
10º Para poder superar las zonas de predominio horizontal deberemos contar con una buena técnica de natación, saltos y toboganes.¡Pero ojo! Con la profundidad de un metro no podemos realizar un salto de cinco metros de altura, tener en cuenta que las lesiones en los miembros inferiores son las más frecuentes dentro del cañón, especialmente las producidas durante saltos impracticables o expuestos. Y por descontado sondear inexcusablemente la poza de recepción del salto, antes de que ningún incauto se lance alocadamente, incluso si habéis visitado el cañón la semana anterior. No hay más que indagar un poco en las estadísticas elaboradas por el Grupo Especial de Intervención de Montaña de al Guardia Civil (GREIM) sobre los incidentes y accidentes acaecidos en los cañones para comprobar que el desencadenante de gran número de ellos son los saltos, realizados en muchas ocasiones por barranquístas que aparentemente conocían el cañón a fondo. |
